Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia
¡Hola a todos y todas!
En la publicación de hoy, y aprovechando que estamos en el mes de mayo, voy a hablaros de una fecha muy importante como es la de el 17 de mayo de 1990. Veremos que se conmemora este día y por qué concretamente comenzó en 1990. ¡Vamos a ello!
Para comenzar el 17 de mayo de 1990 fue el día en el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de considerar la Homosexualidad como una enfermedad mental. Esto, en aquel entonces, supuso un gran debate entre psicólogos y psiquiatras, pero lo cierto es que no se trataba de un asunto científico, sino ideológico y por ello solo se pudo resolver mediante un referéndum. Se consiguió tras años de lucha y sufrimiento por parte de este colectivo, ya que por aquel entonces, si eras homosexual, serías calificado/a de enfermo/a mental y por ello serías o bien ingresado/a en un psiquiatra con una medicación que creían que te curaría esto, o bien sometido/a a tratamiento psicológico. Actualmente y por suerte, esto no ocurre hoy día pero sí que siguen siendo numerosas las denuncias por acoso a este colectivo. Y esta es razón suficiente para considerar tal fecha como el Día Mundial contra la LGTBfobia.
![]() |
| Fuente: Pixabay |
Además, en 2012, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) puso en marcha el programa PRIDE, que tenía como objetivo estudiar la discriminación que sufren estas personas en el trabajo. Esta discriminación se debe a las absurdas ideas que se tienen de que las personas LGTBI se comportan de manera diferente o que tienen una apariencia distinta. Es por ello por lo que muchas de estas personas se sienten más vulnerables en sus puestos de trabajo, ocultan su homosexualidad o se inventan una vida basada en la heteronormatividad a la que estamos acostumbrados. Frente a todo esto están las leyes, pero estas no evitan que se siga produciendo este rechazo, es más, solo 40 países tienen leyes protectoras y en más de 70 países las leyes penalizan al colectivo LGTB.
Por ello, y como norma general, se deben desarrollar políticas de inclusión y respeto a la diversidad, no podemos permitir que se siga generando odio hacia este colectivo, y se tiene que empezar a ver como lo que es, algo totalmente normal.
Es más, ni siquiera debería ser tema de debate el considerar que haya que respetar a las personas homosexuales. Lo importante de todo esto es que somos personas y solo por ello merecemos respeto, sin atender a ideologías o manifestaciones de odio. Todos y todas somos libres de querer a quien nos hace bien, y no importa si es de tu mismo sexo o contrario. ¿Por qué tanta molestia? Si ves a dos personas del mismo sexo teniendo una relación, no tienes por qué criticarla, o quedarte mirándolas por la calle o en el peor de los casos, tratarles mal y hacer comentarios despectivos. Al fin y al cabo, que dos personas del mismo sexo se quieran no impide que tú sigas con tu vida normal, no afecta en nada a tu vida personal, entonces ¿por qué tanto odio?
Y lo peor de todo es, que este odio comienza en edades muy tempranas, haciendo que niños y niñas sean sometidos a bullying por decir que son homosexuales. ¿De quién es la culpa? En primer lugar de los padres y madres que no han enseñado el respeto a sus hijos e hijas y que han sembrado el odio, y en segundo lugar, de los centros escolares que no llevan a cabo las importantes charlas y la educación basada en el respeto, la diversidad y la igualdad. Por esto, como futura Educadora Social y viendo la enorme necesidad de que en el mundo haya más Educación Social por parte de todos y todas, veo necesaria la realización de charlas que enseñen lo dicho anteriormente, el respeto, la igualdad y la diversidad, pero no solo en los alumnos y alumnas, también en los padres y madres que tienen la responsabilidad de cuidar y enseñar a sus hijos e hijas, para evitar que esto lo hagan desde el odio, hacer que se abra la mente hacia nuevos tiempos en los que los y las jóvenes cada vez están más comprometidos con la lucha por los derechos e igualdad. Finalmente, debe ser prioridad eliminar y sancionar los discursos que fomenten el odio y mucho más a los partidos políticos que así lo hacen. Y recordad "amad y dejad amar".
Hasta aquí la publicación de hoy, espero que os haya gustado y os haya hecho ver que en el siglo XXI no se debe seguir permitiendo este odio y que es tarea de todos y todas frenarlo. Un saludo y ¡hasta la próxima!


No hay comentarios:
Publicar un comentario